Salvos por Gracia... en Paz con Dios

Articulos Recientes

May 16, 2014
Josue D. Rodriguez
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¿Tienen Los Cristianos Que Arrebatarle Cosas Al Diablo?

La cantante Nancy Amancio ha hecho muy popular su canción “Arrebato”. En esta canción anti-bíblica ella dice que le ha de arrebatar una serie de cosas de las garras al diablo, cosas que supuestamente el diablo le robó. Debería ser obvio para un Cristiano bien instruido en la Palabra de que esta canción está teológicamente  errada. […]

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May 2, 2014
Josue D. Rodriguez
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La Era de los Títulos

En las ultimas décadas ha surgido un interés poco saludable en muchos predicadores de tomar títulos y posiciones que en realidad no están supuestos a tomar. Muchos desean llamarse apóstoles, otros prefieran ser profetas, y otros van un paso mas allá y se llaman Apóstoles-Profetas. Estas personas sin querer o a propósito, se promueven a si mismas. Su agenda es una de exaltación personal no de humillación y servicio. Lo mas triste de esto es que muchas personas se dejan llevar por estos apóstoles o profetas. Los siguen y los defienden como si su vida dependiera de ello. Tal parece que su alianza esta con estos lideres y no con la Cabeza, Jesucristo.

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April 22, 2014
Josue D. Rodriguez
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La Anatomía de un Falso Profeta

Judas escribió su epístola con el propósito especifico de hacer un llamado a la Iglesia de Cristo a defender la fe genuina, pura y santa. La razón por la cual Judas hace este llamado es “porque algunos hombres han entrado encubiertamente…”. Estos hombres se habían hecho parte de la Iglesia, pero en realidad no eran cristianos verdaderos. Sino que eran enviados de Satanás para propagar falsas enseñanzas. Para Judas esto era algo tan importante que dedico la epístola completa a tratar este tema; dicho sea de paso, es la única epístola en todo el Nuevo Testamento dedicada en su totalidad a tratar el tema de la apostasía y los falsos maestros.

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Devocional de Hoy

  • 1 de Septiembre

    “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor.” Juan 15:10.

    Permanecer en obediencia y permanecer en el amor de Jesús, son cosas que no pueden separarse. Una vida bajo el gobierno de Cristo es lo único que podría demostrar que somos los objetos del deleite de nuestro Señor. Debemos guardar el mandamiento de nuestro Señor, si queremos recibir el sol de Su amor. Si vivimos en pecado, no podríamos vivir en el amor de Cristo. Sin la santidad que agrada a Dios, no podríamos agradar a Jesús. Quien no le da ninguna importancia a la santidad, no sabe nada del amor de Jesús.

    El disfrute consciente del amor de nuestro Señor es un asunto delicado. Es mucho más sensible al pecado y a la santidad que el mercurio lo es al frío y al calor. Cuando somos tiernos de corazón, y prudentes de pensamiento, labios y vida, para honra de nuestro Señor Jesús, entonces recibimos señales incontables de Su amor. Si deseamos perpetuar esta bienaventuranza, debemos perpetuar la santidad. El Señor Jesús no esconderá Su rostro de nosotros a menos que nosotros escondamos nuestro rostro de Él. El pecado forma la nube que oscurece a nuestro Sol: si somos diligentemente obedientes y completamente consagrados, podremos caminar en la luz, como Dios está en la luz, y tendremos una permanencia segura en el amor de Jesús como Jesús la tiene en el amor del Padre. Aquí tenemos una dulce promesa con un solemne “si”. Señor, pon este “si” en mi mano; pues, como una llave, abre este estuche de joyas.


    Charles H. Spurgeon, La Chequera Del Banco de La Fe (Bellingham, WA: Logos Bible Software, 2008).

El Camino de Romanos a la Salvación

El Evangelio Resumido en 5 Pasos
  • 1. Todos Somos Pecadores

    Romanos 3:23 dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Todos hemos pecado. Todos hemos hecho cosas que desagradan a Dios. No hay uno que sea inocente Romanos 3:10-18 describe la condicion del hombre con mas detalles. Dice:

    10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. 13 Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; 14 Su boca está llena de maldición y de amargura. 15 Sus pies se apresuran para derramar sangre; 16 Quebranto y desventura hay en sus caminos; 17 Y no conocieron camino de paz. 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.

  • 2. La Consequencia del Pecado es la Muerte

    La primera parte de Romanos 6:23 nos enseña a las consecuencias del pecado – “Porque la paga del pecado es muerte…” El castigo ganado por nuestro pecado es la muerte. ¡No solamente la muerte física, sino la muerte eterna! Debido a nuestro pecado lo unico que nos espera es la muerte eterna.

  • 3. Dios Nos Ofrece Vida en Jesus

    La segunda mitad de Romanos 6:23 dice: “mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 5:8 declara, “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. ¡Jesucristo murió por nosotros! La muerte de Jesús pagó el precio de nuestros pecados. La resurrección de Jesús prueba que Dios aceptó la muerte de Jesús como pago por nuestros pecados.

  • 4. Confesar y Creer

    Romanos 10:9 dice: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” ¡Debido a la muerte de Jesús a favor nuestro, todo lo que tenemos que hacer es creer en El, confiar en Su muerte como pago por nuestros pecados – y seremos salvos! Romanos 10:13 lo dice nuevamente, “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. Jesús murió para pagar la penalidad por nuestros pecados y rescatarnos de la muerte eterna. La salvación, el perdón de los pecados, está disponible para cualquiera que confía en Jesucristo como su Señor y Salvador.

  • 5. Una Nueva Relacion con Dios

    Romanos 5:1 tiene este maravilloso mensaje, “Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” A través de Jesucristo podemos tener una relación de paz con Dios. Romanos 8:1 nos enseña, “Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” Debido a la muerte de Jesús a nuestro favor, nunca seremos condenados por nuestros pecados. Finalmente, tenemos esta preciosa promesa de Dios en Romanos 8:38-39, “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”